Autor: Manuel Mendoza Ares
El día que me solicitaron escribir sobre este tema, me quede pensando en cómo podría estructurar información que además permitiera con esto, ofrecer algo positivo para aquellos que lo lean. Este blog, representa mi incursión al mundo de compartir información a través de esta opción de comunicación.
Hablar de nubes, inmediatamente nos traslada a opciones pensadas en lograr rapidez de implementación, flexibilidad de crecimiento y consumo de soluciones como servicio, en todos los casos, siempre veremos un beneficio… siempre y cuando, realmente sea analizado el impacto de mudarnos a la nube, (todo o solo una parte).
Según IDC en Chile, para 2023 se esperaba un crecimiento en las soluciones de nube para Latinoamérica de alrededor de un 30%, esto impulsado, por supuesto, por las restricciones que se presentaron por la pandemia del Covid-19.
Cuando hablamos de soluciones de nube, existen diversas opciones, solo por mencionar algunas tenemos:
Cada una de ellas implica una opción o complemento de alguna opción de solución en la nube.
La nube, de manera general, es un conjunto de servidores, almacenamiento, conexión de red y servicios a los cuales se accede de manera remota, que, por medio de la virtualización, permite compartir sus recursos.
Podemos definir de manera global cuatro tipos principales de nubes:
Podemos encontrar, de acuerdo con el alcance del servicio, tres tipos de opciones de manera general
En las Infraestructuras como servicio, los recursos se solicitan basados en los requerimientos típicos de una aplicación… pero el usuario final integra Sistemas operativos y las aplicaciones, incluidos la seguridad y los respaldos
En las plataformas como servicio, el nivel se eleva hasta el punto del sistema operativo (todo lo de IaaS + el Sistema Operativo) y en su mayoría, se ofrecen sistemas de administración o gestión
En este tipo de soluciones, se ofrece una aplicación, determinada solo por la cantidad de usuarios a conectarse y factores de espacio y recurrencia (típicamente ofrecida por las grandes empresas de software como SAP, Dynamics, Oracle, etc.)
Hasta aquí nada nuevo…
El reto comienza en como determinar si la empresa es candidata para migrarse a la nube…
una mala decisión puede llevar a incurrir en gastos de repatriación (en el peor de los casos) muy elevados, ya que esto conlleva en tener que invertir de nuevo en hardware y en gastos no tangibles como luz y aire acondicionado en el centro de datos, por mencionar algunos…
Si al analizar la viabilidad de una migración a la nube no se consideran temas como el flujo de los datos y estos de manera ordinaria se están “subiendo y bajando” es probable que tengamos un costo de operación alto…
Cuando, basados en “supuestos” ahorros, pretendemos migrar las operaciones de la empresa a soluciones basadas solo en la “nube pública”, esta tendencia, en ocasiones conducida por los propios desarrolladores de soluciones, ha llevado a empresas a migrar sin haber realizado los suficientes análisis y revisiones de retornos de inversión, capacitación de las áreas de TI, Impacto al negocio (corto y mediano plazo), inversión en medios de accesos (internet, redes, latencia), seguridad (acceso y datos) y el ciclo de vida de los datos, ya que esto se vuelve determinante para entender el impacto en el negocio…
Un error común, es asumir que por el hecho de estar en la nube los datos y accesos están protegidos y disponible 24×7, pero para lograr eso, se deben adquirir paquetes adicionales en los servicios que se contratan…
Definitivamente, existen diversas opciones, pero, en cualquier caso, podemos siempre mirar a soluciones en la nube que puedan correr en un ambiente híbrido (es decir en Nube pública y Nube privada)
Algunas de las cargas de trabajo bien pueden vivir en nube pública para lograr una eficiencia operativa, flexibilidad (crecer y decrecer según se requiera) y pagar solo por lo que se utiliza, otros en la nube privada, obteniendo control, seguridad, privacidad en sus datos.
Para lograr esto, serían necesarias herramientas de gestión y administración, además de lograr tener portabilidad en la información para poder lograr el máximo beneficio de la nube híbrida.
La nube Híbrida es una opción de solución también ofrecida por las nubes públicas más reconocidas, así es que se pueden encontrar e el mercado soluciones como
HPE por su lado ofrece una plataforma de nube para cargas de trabajo diversas, la cual es posible implementar en el Centro de Datos (equipos físicos). Integra la flexibilidad y los servicios que las nubes públicas ofrecen y permite también la integración a servicios de administración de nube (Greenlake Cloud Platform).
Analizar desde todos los ángulos posibles una migración a la nube, de la operación de la empresa y, no realizar esto solo por moda o porque lo indica la casa consultora del aplicativo que manejamos…
Tener en cuenta que las soluciones en la nube son un servicio, al que debemos de integrarle complementos para asegurar la alta disponibilidad, continuidad en la operación y gobernabilidad de los datos, así como seguridad y temas como latencia y conexión de los usuarios.
Considerar opciones de nube híbrida, aún si ya se tiene determinado hacer una migración total de la operación a soluciones de nube publica, permitirá tener en control y ajustar los gastos de operación en ese paso a una solución en la nube.
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