El cliente necesitaba ofrecer conectividad inalámbrica, segura y de calidad en los almacenes de dos importantes clientes de manufactura.
Las soluciones previas no cubrían adecuadamente las áreas: la señal era débil e inestable, y no existía administración remota.
Los almacenes, con alturas promedio de entre 20 y 25 metros, dificultaban la instalación y el mantenimiento.
La dependencia del soporte local generaba tiempos de respuesta lentos y complicaciones operativas.